PROGRAMA DE ENRIQUECIMIENTO PARA SUPERDOTADOS Y TALENTOS

DIMELO, Y LO OLVIDARÉ; MUESTRAMELO Y A LO MEJOR LO RECORDARÉ; IMPLÍCAME Y LO ENTENDERÉ

sábado, 19 de febrero de 2011

Presentación del libro LA INTELIGENCIA CREATIVA


El próximo 25 de febrero a las 19:00 horas en la Biblioteca Marqués de Valdecilla de la Universidad Complutense de Madrid, se realizará la presentación de la obra La inteligencia creativa. En el acto de presentación intervendrán Esteban Sánchez Manzano (autor. Doctor en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid), Manuel Álvarez Junco (Vicerrector de Cultura y Deportes de la Universidad Complutense de Madrid) y Reyes Bautista (Directora General de Ediciones Aljibe).



Durante el acto se incorporará un stand donde habrán ejemplares disponibles con un 10% de descuento. Después del mismo, se realizará la firma de ejemplares a cargo del autor.

"Apreciados amigos:  Será un honor para mi contar con vuestra presencia. 
Un fuerte abrazo,"



Esteban Sánchez Manzano



domingo, 23 de enero de 2011

INVESTIGACION | INTELIGENCIA NO CORRESPONDIDA

Así han acabado 100 superdotados
Tener una inteligencia muy por encima de la media no significa dinero ni triunfo social. «Crónica» lo ha comprobado de manera directa siguiendo la pista a un centenar de ellos. Malpagados, muchos acaban haciéndose el tonto

BY PACO REGO, CRONICA


DE CAJERA. Soledad, 37 años, es ingeniera industrial y, pese a tener una mente prodigiosa (148 de CI), trabaja de cobradora en un supermercado. / DANIEL JIMÉNEZ
Perdona el retraso». La mujer del anuncio -chaqueta y falda rosa y zapatos a juego- se disculpa por la ventanilla del coche. Cuesta reconocerla. A primera vista poco se parece a la que sale en el periódico. No va en su contra. Gana en persona. «¿Esto nos llevará mucho tiempo?», pregunta, acelerada, por la entrevista. Aún no hemos recorrido los escasos 500 metros que separan la sede de EL MUNDO del aparcamiento más cercano, y el móvil de Mercedes no para de sonar. Tres mensajes más en el buzón y otras tantas llamadas perdidas.

-¿Buenas noticias?

-No. Hay bastante cara dura. Ya sólo falta que me ofrezcan un party line de telefonista. No son todos. También llama gente seria, que quiere ayudar.

«Superdotada, víctima de mobbing, busca trabajo», reza el anuncio. Media página en un diario nacional. 10.000 euros que le costó. Mercedes Gil García, cuarenta y tantos años, ingeniera superior agrónoma, experta en informática y programación, 23 masters, cuatro idiomas... ¡160 de cociente intelectual! Un prodigio. Y en paro.

Nunca antes un superdotado había dado la cara de esta manera. «Nosotros también tenemos que salir del armario», bromea ella.

No está sola. En Casar de Cáceres, una pequeña localidad situada a 10 kilómetros de la antigua capital extremeña, pocos de sus 4.800 habitantes saben que Soledad, la cajera, que cobra los yogures, el pan o las conservas en un autoservicio, es superdotada. 600 euros de sueldo al mes. Ni siquiera milieurista. Y eso que Soledad Andrada, ingeniera industrial de 37 años, goza de un cerebro brillante (148 de cociente intelectual, CI). Dos puntos más tiene Luis Angel, 33 años, condenado a poner copas en un bar de Barcelona. Es aparejador y apenas saca para llegar a fin de mes. O el conserje de edificio Mario, 44 años, 155 de CI, los mismos que el conductor de taxis madrileño Jesús... Todos ellos mentes prodigiosas con empleos que podría sacar adelante con solvencia hasta el más tonto de la clase.

¿Mala suerte? Ni los superdotados ni nadie se lo cree. ¿La excepción que confirma la regla? Tampoco. El eco de las asociaciones (30 en todo el país), que desde hace décadas claman en el desierto, asoma una realidad preñada de fracasos y depresiones. «Llevamos años oyendo de los problemas de los niños y adolescentes superdotados, de las burlas e incomprensión que padecen en la escuela, pero nadie se pregunta qué ocurre cuando nos hacemos mayores. Unos sufren en el trabajo porque no se adaptan. Otros porque sus jefes no toleran que sean brillantes. Y se queman. Se pierden para siempre», lamenta la presidenta de la Asociación Española para Superdotados y con Talento (www.aest.es), Alicia Rodríguez. Como si aquí estuviéramos sobrados de cerebros.

Mensa -el mayor club de superdotados del mundo, con 1.245 socios en España, 110.000 repartidos por 100 países, entre cuyos miembros figuran Quentin Tarantino, Sharon Stone o el general que condujo la primera guerra del Golfo, Norman Schwarzkopf, todos con un CI superior a 140, cuando el normal está entre 90 y 100- estima en 800.000 el número de españoles superdotados, sumando niños, adolescentes y mayores.

Crónica ha querido escuchar su voz, y ha hecho una encuesta (recuadro en la otra página) entre 100 de ellos en edad de trabajar. Conclusión: se sienten marginados. Y, un hecho objetivo, en gran parte mal pagados. Entre el centenar de lumbreras encontramos hasta un matemático de 35 años, con 160 de CI -sacó la carrera en sólo tres cursos- y que hoy sobrevive con los 1.050 euros que le reporta la venta de seguros de hogar puerta a puerta. Un auxiliar administrativo de 26 años, químico de formación con un CI de 145, cuyo sueldo mensual no sobrepasa los 650 euros netos. O un ingeniero de electrónica, con 10 puntos más de inteligencia, que a sus 33 años cobra 1.080 como analista de sistemas.

La nómina, por baja que sea, no es motivo único por el que muchos superdotados terminan perdiendo la fe en sus extraordinarias capacidades mentales. Su virtud y su cruz. Los hay, como Mercedes, la mujer del anuncio, que se ven forzados al paro. Otros, con la autoestima rota, acaban convirtiéndose en carne de psicoanalista. Marginados. Con las heridas del acoso laboral sin cicatrizar. El 95% de quienes lo sufren cae en la depresión o llega incluso al intento de suicidio.

Mercedes Gil no. Para ella, bregada en el competitivo mundo de la alta empresa, la palabra imposible no existe. O eso pensaba ella. «Hasta que ya no pude aguantar más las vejaciones». Porque pese a disponer de unas cualidades mentales que rozan la genialidad -o tal vez por ellas-, a Mercedes no le resulta fácil encontrar trabajo. Del último, una inmobiliaria cuyo nombre prefiere omitir, tuvo que irse obligada, dejando atrás la amarga experiencia del mobbing.

-¿Envidia, quizás?

-Peor aún. Si demuestras una y otra vez que eres capaz de encontrar soluciones nuevas a los problemas, y además tu cerebro lo hace con rapidez, te crujen. Son muy pocos los que consienten tener a su lado a alguien más inteligente. Empiezan a verte como un peligro serio para sus intereses. El talento no interesa. No vende. De hecho, es un obstáculo importante no sólo para conseguir un empleo sino para mantenerlo.

Fueron las ansias de medrar de algunos, las que convirtieron a la flamante ejecutiva en diana preferida de compañeros y jefes. De buenas a primeras, cuenta Mercedes, nada de lo que ella hiciera estaba bien. «Me vi sola, desplazada... Todo se hacía a mis espaldas. Querían que me sintiera una inútil. Y eso que había logrado, en tiempo récord, multiplicar por cuatro los resultados de la empresa. Fue tanto el acoso a mi alrededor que llegué incluso a desconfiar de empleados que yo tenía por honestos. Temía que alguno fuera a hacerme una mala jugada con las cuentas... Un calvario».

PASAR DESAPERCIBIDO

Javier Achirica, presidente de Mensa en España, lo ha visto en carne ajena. «No conozco a nadie que haya sido contratado por decir que es superdotado. Y sí de varios que han sido rechazados por decirlo». ¿Pudor? ¿Miedo? «Tal vez por precaución», dicta la experiencia del ingeniero de telecomunicaciones Nicolás Lozoya, 33 años y en paro. Y añade: «En el mundo laboral, ser superdotado [él tiene 160 de CI] está mal visto. Eres un raro. Aunque, con el tiempo, aprendes a hacerte el tonto. Es una de las ventajas si eres más inteligente; al contrario, es imposible. De modo que si quieres sobrevivir, pasa desapercibido. Ni se te ocurra pensar, que para eso está el jefe. Haz caso al maestro aunque sea un burro». Y así lo hizo.

Llevaba tres meses en la empresa y, aunque la rutina del trabajo le aburría cada vez más -«pasaba gran parte de mi tiempo abstraído pero a la vez atento a todo lo que ocurría a mi alrededor», otra de las características de los superdotados-, las cosas le iban razonablemente bien a Nicolás. Hasta que descubrió lo que para él eran «puntos débiles» en un proyecto de telecomunicaciones. «Le puse un e-mail a mi jefe explicándole cómo se podría hacer el trabajo de un forma más eficiente. Aquello seguía igual. Insistí y al poco tiempo, sin saber aún hoy los motivos reales, me echaron de la compañía. Por eso digo que en estos casos lo mejor es pasar desapercibido».

Nadie sabe de qué depende que surja un prodigio, un genio o un talento especial. Recetas no faltan. «El cerebro es como una máquina de acuñar monedas. Si echas en ella un metal impuro, obtendrás escoria. Si echas oro, obtendrás moneda de ley». Carmen Sanz ha hecho suyas las palabras del Nobel Ramón y Cajal. Y como madre superdotada que es -tiene 168 de CI- la ex ejecutiva de Telefónica, licenciada en Físicas, ha debido de poner oro en la mente de Ana y Daniel. Como ella, sus dos hijos gozan de un talento superior al de la mayoría.

Aún no había cumplido 10 años, y el pequeño Dani -«vago e introvertido como pocos», recuerda su madre- ya programaba páginas web con soltura igual a la de un experto en internet. Al tiempo que su hermana, seis años mayor, se enfrascaba en la lectura de libros que hablaban de las fuentes de la vida o sobre física cuántica, una de las aficiones preferidas de mamá. ¿Raro? «En absoluto», dice Carmen, fundadora de El mundo del superdotado (www.elmundodelsuperdotado.com), una ONG de ayuda, sobre todo emocional, el talón de Aquiles de las personas con talento. «Se ha comprobado con hijos adoptados y biológicos que los genes influyen un 80% en la inteligencia».

ETERNA PREGUNTA

La historia de los Sanz, clase media acomodada, retrata a la perfección la controversia que neurólogos, sociólogos y psiquiatras vienen manteniendo acerca del origen de las llamadas mentes prodigiosas. ¿Estaban Ana y Daniel predispuestos genéticamente para ser superdotados? ¿Les ha influido el entorno? Para la psicóloga malagueña Marisol Gómez Ruiz, especializada en superdotados, probablemente la verdad no se encuentre en ninguno de los dos extremos.

«Yo diría que la parte biológica y la cultural influyen al 50%, aunque en este caso importa más la calidad del cerebro que la cantidad. De hecho, una persona con un talento superior al de la media tiene, de nacimiento, más conexiones neuronales en su cabeza. Otra cosa es que sea capaz de sacarle partido. El superdotado, por maravillosa que sea la arquitectura de su cerebro, si no la modela con la experiencia personal, puede dejar de serlo en poco tiempo».

Un fracaso que a menudo se incuba en edad temprana. Más de la mitad de los superdotados de la ESO suspenden o sacan notas mediocres, asegura un estudio de la Universidad Complutense de Madrid, y muchos adultos dejan el trabajo porque les aburre o son rechazados por ir por delante de los demás. Y no siempre resulta fácil sobrevivir.

Nicolás tuvo que aprender. «En las primeras empresas yo me comportaba dándolo todo. Hasta que me di cuenta de que la clave para no hundirte está en fijarte en los demás, ver cómo se comportan e intentar ponerte a su misma altura en todos los sentidos. Nunca destacar. De lo contrario, sólo tienes dos opciones: o lo dejas o haces que te despidan. Es nuestra cruz».

La de Mercedes, la mujer de los 23 masters, sigue en pie desde hace dos meses, cuando decidió poner punto y final a su calvario laboral. Ahora camina por otro no menos cruel, el del paro. Aunque no pierde la esperanza. «No soy mejor que nadie, ni peor que nadie. Soy lo que soy», dice. «Superdotada, víctima de mobbing, busca trabajo».



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DESDE 600 A 7.000 EUROS AL MES

Entre los 100 superdotados encuestados por Crónica, localizados con la ayuda de asociaciones y familiares, no sólo figuran bomberos, conserjes o enfermeras. Hay también ejecutivos, arquitectos y empresarios. Sin embargo, la mayoría de ellos, con edades entre 19 y 55 años y un CI superior a 140, se sienten infelices y mal pagados. Sólo unos pocos acceden a que se den sus nombres. Trabajan, además, en empleos muy por debajo de sus capacitaciones. Y con sueldos que oscilan, en numerosos casos, entre los 600 y los 2.000 euros mensuales. La media: 1.797 euros, cifra que se obtiene gracias a nóminas que se salen de los salarios habituales y que van desde los 3.000 hasta los 7.500 euros. Esta es una muestra.

Auxiliar de enfermería / 19 años
Cociente de Inteligencia (CI): 148
Trabajo: Clínica privada
Sueldo: 600 euros / mes
Informático / 24 años
CI: 155
Trabajo: Consultor
Sueldo: 1.000 euros / mes
Bombero / 27 años
CI: 148
Trabajo: Bombero
Sueldo: 1.400 euros / mes
Física / 33 años
CI: 155
Trabajo: Investigadora
Sueldo: 1.300 euros / mes
Aparejador / 33 años
CI: 140
Trabajo: Camarero
Sueldo: 1.100 euros / mes
Filóloga / 37 años
CI: 155
Trabajo: Profesora de universidad
Sueldo: 1.500 euros / mes
Conserje / 40 años
CI: 155
Trabajo: Encargado de edificio
Sueldo: 1.050 euros / mes
Economista / 26 años
CI: 148
Trabajo: Auxiliar administrativo
Sueldo: 650 euros / mes
Pedagoga / 48 años
CI: 148
Trabajo: Educadora privada
Sueldo: 1.700 euros / mes
Ingeniero de electrónica / 31 años
CI: 155
Trabajo: Analista de sistemas
Sueldo: 1.080 euros / mes
Publicista / 42 años
CI: 148
Trabajo: Director de marketing
Sueldo: 7.500 euros / mes
Matrona / 40 años
CI: 140
Trabajo: Pluriempleada
Sueldo: 3.100 euros / mes
Química / 44 años
CI: 135
Trabajo: Agente de seguros
Sueldo: 1.800 euros / mes
Funcionario / 32 años
CI: 148
Trabajo: Asesor político
Sueldo: 1.950 euros / mes
Ingeniera industrial / 37 años
CI: 148
Trabajo: Cajera
Sueldo: 600 euros / mes
Arquitecto / 27 años
CI: 148
Trabajo: Asesora urbanística
Sueldo: 1.500 euros / mes
Fisioterapeuta / 51 años
CI: 155
Trabajo: Jefe de clínica
Sueldo: 5.000 euros / mes
Relojero / 51 años
CI: 145
Trabajo: Ambulante
Sueldo: 1.100 euros / mes

miércoles, 5 de enero de 2011

Pensar by Documania


Videos tu.tv

Padres agobiantes: ¿Social-ficción?

by Decisamente´s.wordpress.com




Con el nacimiento de cada hijo, los padres adquieren un nuevo Derecho, no recogido en ninguna Declaración Universal o local pero admitido tácitamente por la sociedad y que consiste en el Derecho a Fanfarronear. Los abuelos por supuesto tienen este derecho por partida doble.


Así pues, todo padre o madre puede afirmar con total impunidad que su hijo es muy listo, muy guapo, muy travieso (eso sí, con travesuras que demuestran un gran ingenio), y muy “de todo” sin que nadie venga a refutárselo.


Por otro lado, están los padres que están constantemente agobiando a sus hijos a superarse y les exigen más de lo que éstos pueden hacer para su nivel de desarrollo. En inglés a estos padres se les llama “pushy parents”, literalmente “padres empujadores”.


Sin embargo, es mi experiencia personal que una vez que los padres (las madres sobre todo) ponen los pies en la Tierra, son muy capaces de evalúar lo que su hijo es realmente capaz de hacer (en sus juegos, en la escuela, etc). Quizás no sepan si la habilidad de su hija es normal o, al contrario, poco corriente a esa edad, pero sí saben hasta donde puede llegar su hijita.


Esto me lleva a preguntarme si los pushy parents realmente existen o si no son simplemente un invento de la socialficción. Seguramente los haya, pero en mi modesta experiencia no son tan comunes como la opinión general piensa.


El problema viene cuando los padres comunican a la escuela que su hijo es superdotado. Dado que a menudo éstos no son los que mejores notas sacan y que los padres suelen ser mejores identificadores de la superdotación que los profesores, ocurre repetidamente que los padres no son creídos. Esto es una fuente de malentendidos entre educadores y padres, y una causa de fustración para ambos. Los educadores piensan que tales padres pertenecen a la categoria de “agobiantes” y los padres suelen concluir que el educador es malo, incompetente. Ambas afirmaciones son en la mayoría de los casos completamente falsas.


Es muy importante darse cuenta de ello para una mejor comunicación entre padres y educadores. Nuestros hijos se beneficiarán enormemente.


Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿habéis conocido a padres o madres que agobian académicamente a sus hijos?

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Entrevista de Punset a Renzulli.

Entrevista de Punset a Renzulli.

Recogido del blog de nuestros amigos de ARETÉ Huelva, fuente inagotable de información.

El psicólogo Joseph Renzulli es director del Centro Nacional de Investigación en Superdotados y con Talento, en Connecticut, Estados Unidos. Su programa educativo y su redefinición de la Superdotación han sido adaptados en muchos países.

Punset:

De media, cuanta gente potencialmente superdotada hay en la universidad de Connecticut donde das clases.

Joseph:

No es fácil de decir ya que cuando una persona entra en la universidad de Connecticut ya ha superado a muchos de sus compañeros anteriores. Nuestra universidad es muy competitiva y la entrada no es fácil. Yo diría que en esta universidad entra un gran grupo de jóvenes increíblemente inteligentes, que no son la media normal que ha acabado la educación secundaria.

Punset:

¿Y los estudiantes normales? Quiero decir, ¿podemos tener alguna idea del porcentaje de recién nacidos que potencialmente tienen talento? ¿Es del 1% o del 2%?

Joseph:

Creo que es una cifra bastante superior al 1 o 2 %. Podríamos estar hablando de aproximadamente el 15 al 20% de la población general.

Punset:

¿Tantos?

Joseph:

Depende del criterio utilizado... en los albores de los estudios sobre los superdotados se tendía a considerarlos un porcentaje muy pequeño, del 1 o 2 %, incluso algunos investigadores llegaban al 5%; sin embargo recientemente ha habido muchos estudios que apuntan a un concepto diferente de superdotado. Estos estudios están basados en una visión más amplia de la inteligencia. En lugar de basarse en un único dato, como es el tener un cociente intelectual muy alto. Hacen referencia a lo que Howard Gardner denominó "inteligencia múltiple", y creo que la tendencia de hoy es ser más inclusivos y tener en cuenta otras características además de --no en lugar de-- la inteligencia.

Punset:

Déjame que me pregunte algo: cuando se mira desde fuera se identifica a una persona muy inteligente por las notas excelentes que tiene en la escuela, y sin embargo cuando se habla con los padres o los profesores, muy a menudo sucede que identificamos a una persona muy inteligente porque causa muchos problemas. ¿Cómo es esto? ¿Se explica porque ni la administración, ni los padres, ni los profesores tratan el tema en la forma adecuada?

Joseph:

Los jóvenes muy inteligentes, muchos de los cuales seguirán estudiando después de secundaria y llegarán a la universidad y se convertirán en científicos, o filósofos o ingenieros..., a menudo siguen un contenido curricular que normalmente pueden seguir y completar mucho más rápidamente y mejor que la mayoría de los estudiantes. Si esto es así, el primer inconveniente es que no están motivados y en segundo lugar en muchos casos se aburrirán con las tareas, algunos perderán el interés por la escuela, y en algunos casos puede que se conviertan en alumnos problemáticos. Su principal problema es que la escuela no es un lugar de motivación para ellos. Es por esto que creo que es muy importante que hagamos todos los cambios necesarios en los programas educativos de estos jóvenes, de dos formas. La primera es analizar el currículo existente y ver qué partes se pueden abreviar para ellos. Y en segundo lugar hay que proporcionar a estas personas la oportunidad de que tengan actividades más productivas, más motivadoras como: talleres de escritura creativa, talleres de arte creativo, proyectos de investigación... que puedan utilizar las técnicas y la metodología de las personas que tratan con los aspectos más creativos y productivos de estos campos.

Punset:

Déjame que te interrumpa un segundo: algunas personas dicen que si se intenta separar a estos superestudiantes del resto de la clase y se junta a todos estos superdotados en una clase, esto llevará a un cierto elitismo en la educación que es posible que no sea bueno. Personalmente yo no veo el problema, pero ¿Qué les dirías a las personas que tienen dudas al respecto?

Joseph:

Creo que lo primero que debemos tener en mente es que la igualdad de oportunidades no quiere decir que se proporcionen las mismas experiencias a todos los estudiantes. Y creo que lo que es "verdadera igualdad" es proporcionar a los jóvenes experiencias según sus niveles de habilidad, su capacidad. Esto no quiere decir que tengamos que separar a todos los estudiantes todo el tiempo, pero si unos jóvenes están más avanzados en un área como matemáticas o en química – que es tu área – entonces debemos proporcionar un espacio al día, o a la semana, en el que los estudiantes podrán juntarse para tener un nivel adecuado de motivación.

Punset:

¿por qué sucede que los hijos únicos tienen más éxito que los hijos de una familia numerosa? Y de todos, los primeros parecen que tienen más éxito en el mundo que los siguientes.

Joseph:

Esta es una pregunta muy interesante. Existen algunas investigaciones que demuestran como los hijos únicos a menudo tienen más éxito en la escuela y a veces en carreras universitarias. Esto creo que es cultural, sobre todo en países donde el primer hijo, si es varón, recibe una serie de atenciones especiales de los padres, y a veces éste es el hijo del que se espera que continúe el linaje o los negocios. De todas formas hay un libro muy interesante que se publicó hace unos 5 o 6 años, del que ahora mismo no tengo la referencia... pero es una investigación muy seria – del Massachussets Institute of Technology – y demostró que los hijos nacidos después del primero, y sobre todo el segundo, tienden a ser más creativos. Y en algunos casos reciben más reconocimiento por su creatividad que los primogénitos. Hay varias explicaciones de por qué esto es así. Una es porque quizá no se les ofreció de todo. O porque las expectativas de que fuera el mejor de la familia no iban dirigidas a él, de manera que tenían que ser más listos en la manera de enfrentarse a la escuela o a los problemas de la vida.

Punset:

Tu has cambiado significativamente el entorno de la escuela llamando la atención sobre esto que acabas de explicar: que no es una cuestión exclusivamente de tener un cociente intelectual alto, una cuestión de ser inteligente en la escuela. ¿Sabemos por qué un superdotado como por ejemplo Thomas Edison, el inventor de la bombilla o el fonógrafo, resalta, y otros – millones de ellos – no salen de la mediocridad?

Joseph:

hay estudiantes que aprenden todo lo que se les enseña muy eficientemente, de forma muy rápida, y a un gran nivel, y que te pueden repetir esa información en exámenes o evaluaciones. Y hay otros alumnos que a parte utilizan lo aprendido ante problemas o en otras situaciones, donde introducen nuevas e innovadoras ideas. Tienen una gran parte creativa, y además están dispuestos a trabajar más y mejor en un problema en particular. Podemos pensar que si agrupáramos a todos los que han sacado mejores notas e intentáramos que fueran inventores, como Thomas Edison, inventarían nuevos aparatos técnicos, escribirían excelentes historias, poesías y obras de teatro, etc. Pero sabemos que esto no sería así, no funcionaría.

Punset:

¿tiene esto alguna relación con el cerebro? ¿Se ha estudiado el cerebro de personas con talento que tengan un gran nivel de "compromiso en las tareas", de creatividad y de habilidades en general?

Joseph:

Creo que la ciencia se encuentra en los albores del análisis del cerebro. Una de las cosas que seguro que sabes, por el proyecto del genoma humano, es que de hecho todos somos más del 99% iguales en nuestro DNA, somos muy parecidos; pero creo que sí puede haber ciertas cosas que son más eficaces en unos cerebros que en otros.

Punset:

estoy muy sorprendido, no del hecho de que haya muy poca correlación entre las notas altas y el éxito mundial, sino que lo increíble es la relación entre el éxito mundial y las actividades no académicas llevadas a cabo por el estudiante. Esto es fantástico. ¿Es así? ¿Lo habéis demostrado? Quiero decir ¿se ha descubierto la irrelevancia de las actividades académicas cuando se intenta educar a alguien para que tenga éxito en la vida?

Joseph:

Sí, y déjame que te ponga un ejemplo. Hace unos años tuvimos un grupo de estudiantes que tenían mucho interés por la fisiología. Les hicimos trabajar en un proyecto en el que construyeron un esqueleto humano de tamaño natural, produjeron unos vídeos, y también materiales didácticos para que se pudiera enseñar fisiología a otros estudiantes. El "compromiso que tuvieron con esta tarea" fue muy alto, para hacer este trabajo tuvieron que ser muy creativos, y se acostumbraron a este tipo de tareas. En ese grupo había seis estudiantes, y hemos analizado ahora qué hacen, y cinco de ellos han seguido estudiando hasta llegar a ser médicos o han cursado algún tipo de ingeniería relacionada con la profesión médica. Cinco de los seis estudiantes han conseguido un máster o un doctorado y todos vienen de un colegio que está en una zona muy poco favorecida, es decir, que no provienen de una escuela de gente adinerada. Antes de implementar este tipo de programa educativo había muy pocos niños del distrito de esta escuela que accedían ni tan sólo a hacer una educación secundaria. Y muy pocos, durante años, llegaron a hacer estudios universitarios. Respecto al seguimiento de estos estudiantes: se les entrevistó, rellenaron varios formularios en los que se les preguntaba entre otras cosas cómo habían conseguido este éxito académico, y todos identificaron el origen del éxito a su estancia en la escuela, en 5º y 6º del sistema educativo norteamericano, ya que les habían ofrecido la oportunidad de hacer un trabajo creativo y original en un área en la que estaban muy interesados.

Punset:

Es muy interesante, porque he leído el resultado de algunas investigaciones - que creo que son de tu equipo – en las que entre niños de 12 años, todos ellos inteligentes, los que se sienten interesados pasan mucho más tiempo con la asignatura favorita que el resto mirando la TV. ¿Es así?

Joseph:

Desde luego, de hecho uno de los proyectos de investigación más importantes llevados a cabo en EEUU por el profesor Chipson Mckay de la Universidad de Chicago y el ya difunto profesor Benjamín ¿? demostraron que jóvenes que tenían mucho talento en varias áreas (música, estudios académicos, arte, incluso en deportes) pasaron casi tanto tiempo estudiando su área favorita como el resto de los jóvenes de EEUU pasan mirando la TV. Y tengo que decir que en EEUU la gente pasa muchísimo tiempo mirando la TV.