PROGRAMA DE ENRIQUECIMIENTO PARA SUPERDOTADOS Y TALENTOS

DIMELO, Y LO OLVIDARÉ; MUESTRAMELO Y A LO MEJOR LO RECORDARÉ; IMPLÍCAME Y LO ENTENDERÉ

lunes, 18 de enero de 2010

La desventaja de ser el primero de la clase

M. CARMEN ESPAÑA MÁLAGA.

Padres de niños con altas capacidades crean una plataforma en Andalucía para exigir mejoras en la escuela
Los superdotados topan con la falta de atención del sistema educativo
El desfase entre la inteligencia y las emociones dificulta las relaciones sociales
No había cumplido medio año de vida cuando Alberto dijo sus primeras palabras: papá, mamá y agua. Con un año construía frases completas y con 18 meses era capaz de mantener una conversación. Además, se sabía el nombre de cada uno de los dedos de la mano y cada día hacía un puzzle nuevo.
Sí, Alberto es un niño superdotado. Algunos pensarán que es una ventaja. Otros que es casi como un don. Pero pocos alcanzan a entender las dificultades con las que las personas con altas capacidades tropiezan a lo largo de su vida. En el colegio, se aburren porque aprenden a un ritmo mucho más rápido que sus compañeros, con los que además encuentran difícil establecer amistad.
Ante estos problemas, padres de niños superdotados en edad escolar se han unido en una plataforma a nivel andaluz. Su objetivo: reivindicar que el sistema educativo preste más atención a estos menores. Este colectivo está formado por 14 representantes de asociaciones que defienden sus derechos en Málaga (ASA), Huelva (Areté) y en toda la comunidad autónoma (Fasi).
En el caso de Málaga, se calcula que, como mínimo, existen mil niños de entre cinco y 14 años con altas capacidades. Una cifra que asciende a tres mil si se tiene en cuenta al conjunto de la provincia. «Según los estudios, entre un 2 y un 10% de la población tiene altas capacidades», explica José Luis Sánchez, presidente de ASA Málaga.
El principal problema de estos niños es que para que puedan recibir una formación adecuada a su nivel, deben ser reconocidos como superdotados por la Consejería de Educación. Algo que suele convertirse en una carrera de obstáculos. «Se dan muchos casos de niños con altas capacidades que están diagnosticados por expertos y que los equipos de orientación educativa de la Junta no consideran como tal», dice Sánchez.
Alberto es uno de ellos. Tiene cinco años y un coeficiente intelectual de 147, cuando el normal oscila entre 90 y 110. Un nivel de desarrollo mental que ya se dejaba ver cuando entró en la guardería, con 20 meses. En una semana se aprendió qué mochila y qué chupete era de cada niño. Antes que la profesora. «Al mes me dijeron que no encajaba con los de su edad porque hablaba muy bien y lo pasaron a la clase de niños de dos a tres años», recuerda su madre, Serafina Castro.
Elevada creatividad
No obstante, la alta capacidad intelectual no es el único factor que determina la sobredotación, sino que influyen otros como la fuerte implicación en las tareas o una elevada creatividad. Este último hace que Eduardo, superdotado de ocho años, prefiera construir complejas naves espaciales con piezas de Lego antes que hacer los deberes.
«No entiende por qué tiene que hacer tantas multiplicaciones o divisiones cuando él ya sabe hacerlas perfectamente», cuenta su madre, Rocío Ríos. Tras un litigio con la administración, Eduardo ya está censado como superdotado, aunque el equipo de orientación que lo evaluó señaló que sólo en potencia y que habría que esperar a la adolescencia para confirmarlo.
Sin embargo, existen psicólogos que no consideran necesaria tal espera. «A partir de los dos años y medio las pruebas ya son bastante fiables, aunque se tienen que ir revaluando hasta los 9, cuando se alcanza la mayoría de edad mental», explica Susana Trujillo, especializada en altas capacidades.
El caso es que haber sido reconocido como superdotado no ha mejorado demasiado la situación de Eduardo. La ley establece dos alternativas para estos niños: la adaptación curricular o la aceleración. Esta última consiste en adelantar un curso y fue la que se le aplicó cuando estaba en segundo de Primaria. «Le permitieron pasar a tercero antes de que terminara el curso, pero ahora está en cuarto y no podrá saltarse otro nivel hasta que no esté en Secundaria», cuenta su madre.
Mientras, Eduardo se sigue aburriendo en clase. «Lo ideal sería que el profesor evitase tareas repetitivas y fomentase la creatividad en el aula porque son niños a los que les gusta buscar varias soluciones a un mismo problema», comenta Trujillo. «Faltan propuestas más activas, como introducir las nuevas tecnologías en el aula o facilitar que pudiesen trabajar en un laboratorio», agrega la madre de Eduardo.
Y es que además de las construcciones, a Eduardo le gusta dar forma a su imaginación a través de la ciencia. Durante un curso de verano, ideó un medicamento que ayudaba a potenciar la memoria. Un proyecto que, casualmente, está desarrollando un grupo de investigación de la Universidad de Málaga, con el que ha contactado para que le enseñen técnicas básicas de laboratorio. «Me mostraron cerebros diseccionados de rata e hice una catapulta de hielo seco», dice el pequeño, ilusionado.
Además de formas para potenciar su creatividad, los niños con altas capacidades necesitan apoyo a la hora de ubicarse en la sociedad porque, aunque su inteligencia vaya dos o tres años por delante, sus emociones se mantienen en su edad cronológica. «Este desfase puede afectar a su autoestima y a su relación con los demás», explica Marisol Gómez, psicóloga clínica especializada en sobredotación.
Hipersensibilidad
Por ello, expertos señalan que la escuela debería trabajar sus habilidades sociales. «Ellos tienen la teoría, pero les cuesta llevarla a la práctica porque, aunque saben empatizar, les puede la hipersensibilidad y la frustración», agrega Gómez. Si bien, cada persona es un mundo y hay superdotados que no tienen problemas de socialización.
No es el caso de Álvaro, de 16 años y 169 de coeficiente intelectual. «Ahora me llevo mejor con mis compañeros porque he aprendido a aguantar las mofas, pero cuando era niño lo pasaba mal», dice este joven al que le cuesta sonreír. Su madre, Guiomar de la Calzada, se plantea acudir al Tribunal Constitucional para denunciar que el sistema educativo no ofrezca una salida para su hijo, como becas o módulos específicos para superdotados.
Una situación que crea frustración en Álvaro. «Sé que soy un caso perdido porque voy a tener muchos problemas para socializar no sólo en la escuela, sino en todos los ámbitos», dice, con resignación.
El pequeño Alberto, de cinco años, es más sociable, pero también necesita trabajar sus emociones. Para ello, acude cada viernes por la tarde a las clases de enriquecimiento cognitivo de ASA Málaga. En ellas, Estrella García le enseña «a conocer sus propias características, sentimientos y emociones». Además, tiene la oportunidad de estar en contacto con otros niños como él.
«Las asociaciones son muy buenas porque te permiten situarte en la vida, ver a gente como tú», asegura Santiago Cárdenas, de 40 años. Su coeficiente intelectual es superior al 99% de la población y se licenció en Matemáticas siendo el primero de su promoción. Sin embargo, suspendía en el colegio. «No me motivaba y empecer a leer libros de matemáticas por mi cuenta», recuerda.
Así, comenzó a formarse en la disciplina que hoy enseña en la UMA. «Me gusta ponerle a mis alumnos ejemplos de la vida real», asegura. Algo a lo que está acostumbrado, ya que los números están tan presente en su vida que hasta expresa la edad de sus dos hijas de forma decimal. «Helena Hipatia tiene 10,3 años y Adriana Sofía 6,1», dice.
Una afición que reconoce como poco habitual. «Disfruto mucho haciendo matemáticas y sé que eso no es normal para mucha gente», asegura. Asimismo, Santiago lamenta que la sociedad en general, y el sistema educativo en particular, no aproveche el potencial de las personas con sobredotación. «Terminan teniendo una capacidad mediocre porque no se les incentiva», considera.
Para tratar de evitar ese final, padres como los de Alberto, Eduardo y Álvaro seguirán luchando para que sus hijos puedan cumplir sus sueños de ser el mejor astronauta, ingeniero o programador de videojuegos.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Objetivos educativos de los padres


Fuente: Ministerio de Educación, Política Social y Deporte - Instituto Superior de Formación y Recursos en Red para el Profesorado
¿Tienen valores los hijos?
Nos llama la atención noticias de tanta agresividad, conductas antisociales o hechos delictivos entre jóvenes... ¿realmente la juventud de hoy día es así?, ¿se comportan nuestros hijos así?, ¿a qué se deben estas conductas? No les quepa duda que uno de los motivos fundamentales de que esto suceda, de que las noticias nos salpiquen la conciencia un día sí y otro también con acontecimientos de esta naturaleza es debido, ya digo, en parte, a la falta de valores en los jóvenes, en los adolescentes. Y si no es la falta de valores sí es debido a la valoración inadecuada de hechos, normas, conductas que considera la sociedad como básicas para su subsistencia.Cuando hechos como los descritos anteriormente suceden, la sociedad se pregunta a qué se debe, qué podemos hacer, dónde y en qué falla el sistema, de quién es responsabilidad. Como partimos de la base de que una parte importante de ¿culpa?, la tiene la supuesta falta de valores en los más jóvenes (y por desgracia, cada vez más jóvenes en cantidad y en edad), consideramos necesario dedicar este artículo a cómo se puede fomentar una educación, aparición y respeto adecuados de los valores en los hijos. Qué pueden hacer los padres, de qué manera, cuándo...
Nos encontramos en una época de búsqueda de valores donde la EDUCACIÓN va a jugar un papel primordial. En todo momento, actividad, situación de la vida cotidiana hay que intentar y practicar el respeto de los principales valores de nuestra sociedad. Valores básicos para la vida y para la convivencia.
La educación es fundamentalmente una tarea humanizadora, que permite conjugar el aprender a aprender, con el aprender a vivir como síntesis del desarrollo moral e intelectual.
Una educación inspirada en un sistema de valores mínimos aceptables por todos y que emana del conocimiento y la riqueza de la convivencia y el pluralismo. Valores humanos que recogen la Carta de los Derechos Humanos y la Constitución: libertad, igualdad, justicia, solidaridad, tolerancia, respeto, ¡la VIDA!, responsabilidad, salud, paz, democracia, aceptación de las diferencias...Si no se provoca desde la educación, en todos los ámbitos, la aceptación de éstos valores, se puede potenciar el adormecimiento moral y el “pasotismo” de los jóvenes que tanto se critica.
No debemos olvidar que toda tarea educativa, sea en la familia o en el entorno escolar, y los procesos de transmisión del pensamiento, conlleva una carga de contenidos ideológicos y apreciaciones éticas aún de una forma no consciente y para evitar mensajes contradictorios la comunidad educativa tendrá que consensuar los valores a transmitir respetando la diversidad y la pluralidad.
Quizá vivimos en un mundo en el que los hijos, los jóvenes tienen de todo que consiguen fácilmente, sin ninguna contraprestación por su parte.
Los jóvenes consideran que es fácil conseguir lo que desean.
Al mismo tiempo encontramos unos padres muy solícitos a las peticiones de sus hijos; desean agradar a sus hijos y ganarse su afecto con materialismos que en gran parte de las ocasiones son absurdos e innecesarios.
Y decimos esto porque toda persona ante tal cantidad de artilugios y objetos materiales, llega a no valorar en su justa medida lo que tiene. Dispone de tal cantidad de objetos a los que prestar atención que le es imposible valorarlos todos y cuidarlos. ¿Qué le ocurría a nuestros abuelos con sus juguetes?, cuando tenían tan pocos, tan básicos; los recuerdan como algo entrañable que llegaban a amar. Esta situación la debemos generalizar a las personas, la convivencia y tantos valores humanos que han quedado relegados a un ¿segundo? plano.
Puede que hayamos llegado a una situación (no sé si es catastrofismo o no) de personas cuya conducta se rige por valores tales como me gusta-no me gusta, me apetece-no me apetece, me lo paso bien-no me lo paso bien. Afortunadamente no todos los jóvenes son así; y en caso de que consideremos que se caracterizan por esta forma de ser, es posible cambiar su actitud y posicionamiento. Cuanto antes nos lo planteemos más fácil será conseguir los objetivos esperados.La falta de valores está asociada a un actitud de caprichos, de que aquí cualquier cosa vale para conseguir lo que deseo porque, total, para lo que sirve. Y una actitud caprichosa va asociada a un comportamiento perezoso. Desde casa se puede detectar enseguida la aparición de conductas caprichosas y perezosas que son la antesala de la falta de valores por los siguientes síntomas:
El joven siempre intenta salirse con la suya y se queja con frecuencia. Usa expresiones como: es una injusticia, no hay derecho, no es culpa mía... El hijo sólo come algunas cosas que le gustan, y en ocasiones abusa de ellas. (Dejan "lo verde o lo rojo" no dejan el plato limpio...). No tiene en cuenta las normas de convivencia y de educación. No obedece si no es en última instancia, y con frecuencia por temor a males mayores. No hace sus tareas escolares con esmero, incluso procura eludirlas. No usa adecuadamente su agenda escolar. Ante sus cosas y las de los demás muestra descuido y desorden. Suele ser impuntual tanto para empezar como para acabar. Al hacerlo así actúa de forma desconsiderada con los que le esperan. No tiene en cuenta a los demás, sino que su conducta se rige por la atracción que supone lo que esté haciendo o la repulsa que le suponga lo que va a hacer.
Estas conductas ¿por qué aparecen?, ¿a qué se deben? Si desde pequeños se les acostumbra a ser protegidos, se les evita problemas y se les colma de atenciones y bienes (porque para eso lo han pasado mal los padres), no ha de extrañarnos que desconozcan cualquier móvil de acción que no sea su propia complacencia.Por eso, desde temprana edad, hay que inculcarles el VALOR DE RESISTIR, de perseverar ante cualquier dificultad, que sepan luchar para obtener algún objetivo y que no siempre se consigue lo que se pretende a la primera o con facilidad, por ejemplo el éxito en los estudios. Para lograr su madurez hay que permitir que vivan las experiencias desagradables que les depare la vida por azar o como consecuencia de sus actos. Pero nunca hay que dejar a los hijos demasiados solos. La actitud correcta de los padres ha de ser estimulante y consoladora cuando haga falta. Nunca ha de dejarse totalmente solos a los hijos cuando no tienen (en la mayoría de las ocasiones) la capacidad de predecir las consecuencias de sus actos.
Unido al valor de resistir, los padres también deben inculcar el VALOR DE EMPRENDER. Supone enseñarles a proponerse metas valiosas y a perseverar para alcanzarlas poniendo los medios necesarios.
No podemos evitar intervenir en la vida de los hijos: con el mero hecho de estar con ellos y ser percibido, se está interviniendo.
Por eso es necesario, entre otras cosas mostrarles metas valiosas en función de valores personales, sociales y religiosos. Pero para mostrar es necesario explicar e ilustrar su valía con nuestro ejemplo. Los padres tienen que explicar y mostrarse como ejemplo coherente.

Y es que queramos o no nacemos en un mundo rodeado de personas como nosotros, nos influimos unos a otros, no podemos crecer y aprender aislados los unos de los otros.
Todos somos, para bien o para mal, modelos de valores.
Al individuo le influye tanto lo que hace él mismo como lo que hacen los demás, incluidos los padres. Y de eso se trata. De actuar, porque los valores existen en las acciones de los hombres, no en las palabras. Los valores no son inaccesibles o algo difícil de alcanzar y cumplir.
Aparecen en las acciones más cotidianas, en el día a día. La vida de los padres centrada en el esfuerzo, trabajo, constancia, disciplina, es un modelo. No hace falta preocuparse por transmitirla oralmente al niño. La conducta, por sí sola, educa.
Existen, por tanto, dos PASOS o pautas sencillas que hay que tener en cuenta para, primero cumplir, y después inculcar, con nuestro comportamiento, los valores en la sociedad en que nos toca vivir:1. El primer paso para vivir los valores es TOMAR CONCIENCIA de ellos. Una sociedad basada en miembros que respetan los valores, es la forma para una convivencia más sana. Vivir en valores es mucho más que cumplir una serie de normas sociales y civiles que organizan la sociedad. Es un estilo de vida. Las normas establecen pautas de comportamiento necesarias para entendernos pero no hablan de la amabilidad, del respeto al otro, de la cordialidad, etc. Por eso, lo primero es ser conscientes de que los valores son vitales.2. Cuando estamos convencidos de que los valores son importantes para la vida, es necesario reflexionar sobre CUÁLES SON FUNDAMENTALES PARA NOSOTROS, cuáles nos hacen ser mejores. Este nivel implica un proceso de reflexión interna en el que detallaremos, distinguiremos los valores que ya poseemos y los que debemos buscar.Hay valores que deben considerarse básicos y obligatoriamente tenidos en cuenta en todos los ámbitos de la familia y educativos. Es la relación que anteriormente hemos citado.A estos valores considerados mínimos y básicos cada comunidad educativa podrá añadir aquellos que considere necesarios para dar respuesta a los problemas que su propia realidad presenta. O quizás dedicar más esfuerzos a aquellos de los relacionados anteriormente que sean necesarios para hacer frente a problemas específicos que se hayan detectado y priorizado.Pero para educar en valores contamos con 3 MODELOS de entender la educación que es necesario conocer para evaluar y reflexionar a qué modelo pertenecemos o qué modelo aplicamos y si realmente estamos de acuerdo con él o no:Modelo reproductor. Fomentar el espíritu crítico no es un objetivo educativo. En este modelo nadie, ni los adultos ni los chicos, decide, o al menos se cuestionan, qué valores se deben transmitir; sencillamente se reproducen los valores establecidos.Modelo "neutral". A veces ha surgido como reacción al anterior. Es el modelo que propone la ausencia de educación en valores. Los defensores de este modelo entienden que es imposible conjugar la doble finalidad de la educación: el desarrollo personal que supone enseñar a pensar por sí mismo, con la inserción social que supone transmisión de valores aceptados socialmente.Modelo educador. Se trata de un nuevo modelo de educación que propugna un ambiente educador, también en valores. En toda relación niño-adulto se transmiten valores: los sistemas disciplinarios transmiten autoridad y respeto o autoritarismo. Las actividades pueden transmitir cooperación o competitividad. La evaluación puede fomentar la autocrítica y el esfuerzo personal, o por el contrario producir rechazo al sistema. Igualmente, el ambiente y clima generales de un centro son transmisores de valores. BIBLIOGRAFÍA RELACIONADA CON EL TEMA:CAROLYN MEEKS: “Recetas para educar”Ed. MÉDICI. Barcelona.BERNABÉ TIERNO: “Educar a un adolescente: la guía con todas las respuestas”Editorial: TEMAS DE HOY.JOAN CARLES SURIS: “Un adolescente en casa. Consejos para disfrutar con la adolescencia de sus hijos”Editorial: DEBOLSILLO.JOAN CORBELLA ROIG: “Padres e hijos. Una relación”Círculo de Lectores. Barcelona, 1994.JOAQUÍN CALLABED: ”Conocer y ayudar al adolescente”Editorial: TEMPORE.NORA FERNÁNDEZ: “Guía del niño”Ediciones AINSA. Madrid.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Extremadura tendrá una red de escuelas de inteligencia emocional

Una treintena de centros educativos de la región ayudarán a padres, alumnos y docentes a conocer y regular sus emociones

23.11.09 Publicado en HOY.ES

Extremadura será la primera comunidad autónoma en poner en marcha una Red de Escuelas de Inteligencia Emocional. La iniciativa se desarrollará a partir de 2010 en un máximo de 29 centros educativos de la región. El objetivo es ayudar a descubrir,conocer y regular las emociones de alumnos, padres, docentes y el resto de la comunidad educativa.
Esta red trabajará a través de la investigación y de la innovación educativa en dos ámbitos "clave", la convivencia en las aulas y los resultados educativos.
La consejera de Educación de la Junta de Extremadura, Eva María Pérez, ha explicado que el objetivo de la iniciativa es que los niños y jóvenes incorporen sus emociones "como complemento" a las competencias básicas que han de aprender durante la escolarización.
En su opinión, hoy en día, educar las emociones es "casi más importante" que tener brillantes expedientes académicos. Al respecto, indicó que hay estudios que avalan dicha afirmación, ya que concluyen que el éxito en el trabajo depende en un 80% de la inteligencia emocional, y en un 20% del coeficiente intelectual.
La consejera ha recordado que en España hay diversas experiencias sobre inteligencia emocional, pero "en ninguna comunidad autónoma" se ha puesto en marcha una red de centros que promuevan esta disciplina, por lo que Extremadura , "a pesar de su corta experiencia" en este ámbito, "destaca como la primera" en poner en marcha una Red de Escuelas de Inteligencia Emocional.
En esta primera convocatoria se seleccionarán un máximo de 29 centros educativos para que formen parte de la Red Extremeña de Escuelas de Inteligencia y se tendrá en cuenta como criterio de selección la "integración de todos los sectores de la comunidad educativa" con el "hecho educativo", ya que, según dijo, se trata de una iniciativa que requiere "mucha participación".
La responsable de Educación del Gobierno extremeño señaló que esta iniciativa se lleva a cabo tras realizar una experiencia piloto que comenzó en el curso 2007/2008 en cuatro centros de la región y que después se amplió a 27, y cuyos resultados fueron "positivos".
Apunta que los alumnos que participaron en dicha experiencia, entre los que citó a los del IES Sáenz de Buruaga de Mérida, son "menos conflictivos", se relacionan "mejor" con el entorno y el resto de la comunidad educativa, "participan más" en la vida escolar y tienen una "buena convivencia" en el aula, además de mejorar los resultados académicos, por lo que la conclusión fue "muy positiva".

Educar el talento: la difícil asignatura de la superdotación

Esther Riobó Redacción Aprendemas.com
Noviembre de 2009
Al pequeño Miguel, de cinco años de edad, acaban de hacerle unas pruebas porque parece muy avanzado para su edad. El resultado es positivo: el pequeño es superdotado. Pero este diagnóstico, motivo de orgullo para cualquier padre, pronto se convierte en un problema para los de Miguel ¿A qué escuela llevarlo? ¿De qué forma educarlo? El equipo docente de su colegio no parece preparado para ofrecer una respuesta a estas preguntas, ni los medios adecuados que su formación requiere. Miles de padres en España se hacen en estos momentos esas mismas preguntas.

Es famosa la anécdota de Einstein que, siendo niño, recibió de uno de sus profesores el comentario de que académicamente, muy poco conseguiría en la vida. No es el único caso; Isaac Newton, otro de los científicos que cambió el curso de la historia de la física, era un alumno fracasado en la escuela y a Thomas Edison, también en las aulas, le dijeron que era demasiado tonto como para aprender nada. Estos son algunos ejemplos de superdotados famosos considerados poco capaces en su infancia. La causa, probablemente, no haber recibido la educación adecuada a su condición.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a una persona superdotada como aquella que cuenta con un coeficiente intelectual superior a 130. Una definición algo escueta que parece perseguir el interés práctico de establecer un línea divisoria entre lo que debe ser considerado como alta capacidad y lo que no. Algunos otros autores, como Julián Betancourt, consideran que existe un consenso generalizado en torno a la idea de que el sujeto superdotado presenta un desempeño sobresaliente o potencialidad elevada en alguno o varios aspectos, ya sea conjuntamente o de forma aislada. Dichos aspectos son: capacidad intelectual general superior a la media, aptitudes académicas específicas, creatividad o pensamiento productivo, capacidad de liderazgo, talentos especiales (artes escénicas, música entre otras) y capacidades psicomotoras.

La Confederación Española de Asociaciones de Altas Capacidades (CEAAC) ofrece la posibilidad de consultar en su página web un documento del Consejo Superior de Expertos en Altas Capacidades de la Universidad Francisco de Vitoria. El informe expone algunas consideraciones sobre el concepto de superdotado. La primera dificultad, afirma, a la hora de determinar este concepto estriba en la propia definición de inteligencia humana y para ello se sirve de la aportada por el profesor Marina, que la entiende como “la inteligencia computacional que se autodetermina”. Y ello porque, reuniendo las características de la inteligencia artificial, en el sentido de ser el cerebro humano un dispositivo del mismo tipo que un ordenador, presenta con respecto a éste la diferencia de ser capaz de organizarse, controlarse, dirigirse y transformarse. La presencia en el ser humano de sentimientos, sensaciones y emociones que interactúan de forma permanente con el sistema cognitivo le hace capaz de auto-transfigurarse por medio de la voluntad.

Teniendo en cuenta que el cerebro no es lineal en su crecimiento sino que experimenta momentos clave para el desarrollo de habilidades específicas, se concluye que una educación adecuada constituye la arquitectura del cerebro, siendo la inteligencia humana educable y enseñable y por tanto, en este punto radica su gran responsabilidad.

Una vez aclarados estos conceptos clave, el documento pasa a definir la superdotación como el fenómeno de la persona que se caracteriza por las diferencias en alta capacidad del sujeto, no sólo a nivel cuantitativo, sino sobre todo en su funcionamiento. La superdotación constituye un perfil complejo en el que todos los recursos intelectuales presentan un elevado nivel, de forma combinada y conectada. Es, en resumen, la expresión máxima de la inteligencia humana. Las diferentes capacidades se hallan en combinación, confluyendo la cognición (inteligencia e imaginación) con factores emocionales como el afecto, la sensibilidad o la empatía. La superdotación no es rendimiento, es potencialidad o lo que es lo mismo, capacidad y potencial para poder lograr un mayor rendimiento, si se ponen los medios adecuados para su desarrollo.

La vulnerabilidad, a flor de piel

La afirmación de que los niños con altas capacidades requieren de atenciones educativas especiales no es, ni mucho menos, gratuita, y tampoco se agota en los aspectos meramente cognitivos de su formación. Si la palabra superdotación, considerada en abstracto, puede transmitir una connotación de capacidad que supera con mucho la media, no hay que olvidar que ello no es sinónimo, en ningún caso, de invulnerabilidad emocional. La presencia de altas capacidades va a menudo de la mano de una mayor conciencia, a menudo intensa, de cuanto ocurre en el entorno. Este factor, unida a la juventud, puede generar vulnerabilidades en los superdotados que se encuentran en su fase de desarrollo. Algunas investigaciones han demostrado que estas personas tienden a ser sensibles e intuitivas y presentar un deseo ferviente de ser aceptados por el grupo.

Un estudio realizado sobre 4.000 niños por el Gifted Development Center (Centro para el Desarrollo de Superdotados) una organización de investigación sin ánimo de lucro con sede en Colorado, identificó algunas de estas características en sujetos de alta capacidad.

El primero de los rasgos identificados fue la introversión; el 75% de los niños con un coeficiente intelectual superior a 160 presentaban personalidad introvertida y se sentían más cómodos en soledad. En relación con esto, aparecía también un deseo de privacidad. El estudio hace aquí referencia a los hallazgos de Leta Hollingworth, que después de un hacer un seguimiento a varios sujetos cuyo coeficiente superaba el 180, identificó una marcada tendencia a no facilitar información sobre ellos mismos, sus datos, sus familias, sus deseos o sus proyectos en la vida.

La investigación también concluyó que el 90% de los niños excepcionalmente dotados presentaban una intensa sensibilidad y compromiso con la justicia. Entre el 84 y 88% eran perfeccionistas, constantes en las áreas de su interés, y cuestionaban la autoridad. Y sin embargo, afirman los autores, sensibilidad, perfeccionismo o justicia no son las primeras palabras que nos vienen a la cabeza al hablar de superdotados.

Un fenómeno que se da con frecuencia en personas de gran talento es lo que ha venido en llamarse disincronía o asincronía. Las características intelectuales y de personalidad de estos sujetos amplía de forma considerable sus experiencias vitales, estableciendo una elevada distancia entre ellos y lo que se considera la norma, de forma que las diferencias con otros compañeros de la misma edad se ven aumentadas. Según el Consejo Superior de Expertos en Altas Capacidades de la Universidad Francisco de Vitoria, se trata de un “proceso de maduración neuropsicológica asincrónico (disarmónico)”, siendo la disincronía un “concepto que hace referencia al desfase que puede producirse entre diferentes niveles de desarrollo, como el intelectual y el emocional, consecuencia del desarrollo heterogéneo específico de los superdotados”.

Un artículo publicado por la Asociación Valenciana de Apoyo al Superdotado y Talentoso lo describe de forma más clara: “Tienen una edad cronológica, pero la mental está muy por encima de lo que marca su DNI. No tienen los mismos intereses que sus compañeros de pupitre y se mueren de asco si los pones a copiar de una pizarra. Obligarlos a seguir esas pautas puede desembocar en una hiperactividad, enfermedades psicosomáticas, bulimia o anorexia”.

Otro rasgo distintivo importante de la sobredotación es la creatividad. Así se desprende del estudio realizado por el profesor Juan E. Jiménez, de la Facultad de Psicología de La Laguna, con 634 niños canarios de entre 1º y 4º de primaria. Su análisis concluye que existe una relación entre las altas capacidades intelectuales y un grado alto de creatividad, si bien puede darse el caso de personas muy creativas que no presentan una capacidad extraordinaria.

Conviene no olvidar, en cualquier caso, que no todos los sujetos de talento excepcional tienen por qué presentar alguna de estas características. Otros informes, como el elaborado por el Ministerio de Educación, ‘Alumnos precoces, superdotados y de altas capacidades’, considera un prejuicio asociar a este colectivo una mayor incidencia de características como frágiles, orgullosos, inestables o solitarios. Muy al contrario, el estudio afirma que los niños y jóvenes superdotados con frecuencia presentan menos trastornos de conducta que los alumnos medios e incluso destacan por sus recursos pedagógicos, autonomía, autocontrol y sociabilidad.
De los resultados dispares de distintas investigaciones parece que sólo se puede extraer una conclusión fiable y es que, al igual que sucede con el resto de la población, cada individuo es un mundo y cada caso deberá ser analizado con la especialidad que requiere.

sábado, 21 de noviembre de 2009

JARRO DE AGUA FRÍA A UN PACTO POR LA EDUCACIÓN

NOTICIA PUBLICADA EN COPE.ES

Educación: el Gobierno niega el dinero a los superdotados y fomenta el bereber

La luz al final del túnel para alcanzar un pacto de Estado por la Educación está muy lejos, pese a la mano tendida del PP. El último aldabonazo a la posibilidad de un acuerdo lo ha dado el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero al rechazar todas y cada una de las 18 enmiendas parciales de los populares a los Presupuestos del Ministerio para 2010.

Ricardo Rodríguez - 11-11-09

LA CLAVE
Del sectarismo al ridículo, pasando por la estupidez.

A título de ejemplo, el Partido Popular intentó sacar adelante una para los alumnos superdotados por valor de 72.000 euros y otra para atención a los sordos por 126.000 euros. En cambio, el Gobierno ha premiado a ERC con 50.000 euros destinados a una lengua bereber. En declaraciones a la Cadena COPE, el diputado popular, Juan Antonio Gómez Trinidad, se ha plantado ante el Ejecutivo. “Nuestra sorpresa es que no atienden absolutamente a ninguna razón. Y por el contrario, dan 2.000.000 de euros a la federación de ikastolas en Navarra. O, lo más sorpresivo, son esos 50.000 euros para el fomento del tamazight. (…) Yo ya no sé si es un deseo de llevar la contraria al Partido Popular y, evidentemente, es demostrar con los hechos que no se tiene voluntad de Pacto”, ha insistido Gómez Trinidad. El Gobierno no se apea del burro y su falta de buena voluntad mantiene las negociaciones para un pacto en stand by. Más allá de una foto entre el ministro del ramo, Ángel Gabilondo, y la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, a finales de septiembre, el tándem Ejecutivo-PP para salir del bache educativo parece malogrado antes incluso de ser engendrado

Visita al Museo Nacional de Ciencia y Tecnología


El Museo Nacional de Ciencia y Tecnología tiene en la actualidad unos 380 objetos en su exposición permanente. Sus almacenes, no obstante, albergan 14000 piezas. Este conjunto representa la evolución y el desarrollo de la ciencia y la tecnología desde el Renacimiento. Las colecciones más antiguas del museo son las relacionadas con las áreas de conocimiento vinculadas a la astronomía, las matemáticas, la física y la geofísica. Se trata principalmente de instrumentos vinculados con la enseñanza de dichas materias que provienen de centros docentes como la Real Academia de Matemáticas de Felipe II, el Colegio Imperial o los Reales Estudios de San Isidro de Carlos III y que se han ido completando con adquisiciones de objetos singulares de diversas épocas.Mención especial merecen también las colecciones industriales del museo, compuestas por maquinaria de todo tipo, desde una rotativa de periódico de 1916 hasta una colección de vehículos, entre los que se encuentra alguno perteneciente a la casa Real, pasando por una extensa colección de gramófonos, teléfonos, máquinas de escribir, aparatos de radio, televisores, etc. o azucareras completas de principio de siglo XX con su parte industrial y de laboratorio que en la actualidad no pueden ser expuestas debido a su gran tamaño y peso.

Grupo de Formación de Padres Act 01

ACTA NÚMERO 1

Reunión del Programa de Enriquecimiento para Superdotados


Reunidos el sábado 14 de noviembre de 2009, en el colegio Santa Isabel, sito en la calle del mismo nombre de la Villa y Corte de Madrid, a las 11,30 horas, los progenitores de niños y niñas de altas capacidades y su guía y mentor, Profesor Esteban Sánchez-Manzano.

Se propone:

- Poner en marcha una “escuela de papis despistados y preocupados”, o "Grupo de Formación de Padres" ante la problemática que supone tener un hijo de altas capacidades.
- Actualizar los correos electrónicos con el fin de mantener fluida comunicación entre dichos padres y madres.
- Reunirse el segundo día (sábado, claro) del programa de cada mes.
- Surgen como posibles temas, los siguientes:

o Características emocionales y psicológicas de estos niñ@s / chic@s..
o Pautas educativas a seguir con ellos.
o Relación padres-maestros en el caso de superdotados.
o Aspectos legales en la educación de niños superdotados.
o Intercambio de experiencias entre los padres.
o Posibilidad de crear una fundación de apoyo para el futuro de los niños del programa. Esteban sugiere aprovechar una estructura ya montada.

A lo largo de la reunión se produce una serie de intercambios de experiencias muy interesante.

En general, los padres constatan la utilidad del Programa.
Según estos, los niños se dan cuenta que no son “raros”, aprenden que existen otros iguales a ellos, no es un castigo, no son “anormales”, dejan de preguntarse ¿por qué yo?, comparten experiencias y desarrollan sus dotes de relación. Además, el Programa desarrolla su autoestima. Entre ellos se entienden, se conocen y se ayudan.

Según Profesor Esteban Sánchez-Manzano., el 75% de los niños mejoran.

Se vuelve a constatar los desfases del sistema educativo, puesto que deja la adaptación educativa a la voluntad del maestro, existiendo en muchos casos discriminaciones.
Maite, madre de Fernando, cuenta su caso. El colegio de Fernando organizó, en su clase, tutorías de apoyo para otros niños nombrando al niño y a otros que iban bien como tutores.
El resultado fue muy satisfactorio para el niño.

-“¡Que suerte!”, dijimos muchos, porque muchos maestros utilizan el sistema enciclopedia...
Se hizo notar que el marco legal para exigir adaptaciones existe, pero no hay que olvidar que la Ley de Educación no es orgánica en su totalidad, dependiendo entonces su desarrollo de los jueces. Tienen rango de Ley Orgánica el capítulo I del título preliminar, los artículos 3; 4; 5.1, 5.2; el capítulo III del título preliminar, los artículos 16; 17; 18.1, 18.2 y 18.3; 19.1; 22; 23; 24; 25; 27; 30.1, 30.2, 30.3, 30.4 y 30.6; 38; 68; 71; 74;78; 80; 81.3 y 81.4; 82.2; 83; 84.1, 84.2, 84.3, 84.4, 84.5, 84.6, 84.7, 84.8 y 84.9; 85; 108; 109; 115; el capítulo IV del título IV; los artículos 118; 119; 126.1 y 126.2; 127; 128; 129; las disposiciones adicionales decimosexta y decimoséptima; la disposición transitoria sexta, apartado tercero; la disposición transitoria décima; las disposiciones finales primera y séptima, y la disposición derogatoria única. Con lo cual, el título no, como debe ser desarrollado por cada Comunidad Autónoma, no tiene rango de Ley Orgánica.

En un momento de la reunión, surgió la duda de que queremos ser. Y se planteó la posibilidad de formar una asociación o fundación. Se comenta que en la Rioja existe una fundación que implica a padres, universidades y empresarios, aportando éstos fondos y posibilidad de desarrollar programas de investigación en sus empresas.
El Profesor Esteban Sánchez-Manzano ofrece la posibilidad de utilizar una Sociedad que el creó y queda en traer sus estatutos el próximo día para su valoración por parte nuestra. También plantea que de crearse esta asociación o fundación, habría que tener un objetivo claro y moverse para conseguir fondos instando a todos los padres del programa a pensar en ello.

Tras una ronda de presentaciones e intercambio de experiencias personal por parte de los padres presentes, se levanta la sesión, más que nada porque los peques estaban esperando, porque sino...............



Madrid, 14 de noviembre de 2009

lunes, 2 de noviembre de 2009

Escuela de Papis despistados y preocupados

La educación de los hijos siempre ha sido tarea difícil para la que, en la mayoría de los casos, no estamos, o no nos sentimos, suficientemente preparados. Si el cuidado de los aspectos básicos (alimentación, higiene, salud...) ya es motivo de preocupación, a ello se suma la tarea continuada de tratar de favorecer el desarrollo de todas las potencialidades de nuestros hijos e hijas.La educación, en todo caso, es un riesgo. No son procesos matemáticos, ni existen recetas infalibles. Al educador se le pueden exigir ideas claras y actitudes de acuerdo con ellas. Pero un niño no es un robot al que se programa y responde de acuerdo con la programación. Gracias a Dios. Por eso, a un educador no se le pueden pedir cuentas de los frutos, pero sí de su dedicación, de su coherencia, del esfuerzo por clarificar objetivamente sus ideas. Esta tarea, o mejor, conjunto de tareas, son muy complejas. Por ello, y también debido a los cambios que tienen lugar en nuestra sociedad, con sus ventajas e inconvenientes, se hace necesaria una mayor colaboración escuela-familia. Es preciso que las escuelas abran sus puertas y se establezcan estructuras donde las familias y el profesorado puedan debatir, formarse conjuntamente, con la finalidad última de favorecer una educación para el desarrollo de sus hijos, desarrollo equilibrado, y no sólo de los aspectos más tradicionalmente atendidos en el ámbito escolar; así como con el objetivo de prevenir la aparición de distintos tipos de dificultades.Una "ESCUELA DE PADRES" es un plan sistemático de formación para padres en los aspectos psicopedagógicos y ambientales que se desarrolla a lo largo de un periodo relativamente extenso de tiempo. Siendo éste un foro de encuentro y formación que propicia la educación en valores de los hijos en el entorno social en que se desenvuelven en la actualidad, con una activa participación de sus progenitores, propiciando el encuentro, el diálogo y el respeto entre unos y otros.

CARACTERÍSTICAS GENERALES

Queremos una Escuela de Padres participativa, motivadora del diálogo, el trabajo cooperativo y que, a la vez sea un motor de cambio y de aprendizaje. Pero sobre todo, queremos que sea un ámbito de reflexión para que los padres, al fin, sean autónomos a la hora de analizar y solucionar las dificultades que vayan surgiendo, así como crear el clima necesario para favorecer el crecimiento equilibrado de sus hijos y mejorar las relaciones familiares.Por otro lado, buscamos una Escuela de Padres flexible, capaz de adaptarse a los cambios necesarios para introducir las oportunas mejoras y para fomentar la participación de los padres a través de la aceptación de sus propuestas; pero, a la vez, esta escuela no será improvisada: se planificará, se desarrollará y se evaluará para tomar decisiones sobre sus diferentes elementos en función de los resultados y las conclusiones que nos aporte la evaluación continua.